La guerra mediática sigue abierta. De hecho, lleva tanto
tiempo que resulta, en ocasiones, risible. La codiciada pieza: avanzar
el fichaje de Fernando Alonso por Ferrari. Se apilan los «yo lo dije
primero», cuando aún nada
ha sucedido. No se recupera de la hemeroteca,
claro, el rosario de pinchazos en hueso e informaciones que se alejaron
años luz de la realidad. El caso es que la Prensa italiana se he
decidido esta semana a calentar motores, quizá por miedo a otra tediosa
carrera de F-1 en Alemania. Así, se ha podido ver al «Nano» pasado por
el photoshop para posar con el mono de Ferrari o fechas exactas sobre
el día de la fumata «rossa».
No parece el ovetense, al menos este fin de semana,
dispuesto a alimentar la nube. Ayer, a su llegada a Nurburgring, mostró
su versión más tajante para avanzar un «no vayáis por ahí». Así, se
refirió a las citadas publicaciones italianas como «más de lo mismo en
los últimos cuatro o cinco años». Alonso zanjó el tema reconociendo que
«echo de menos ganar, pero no es el fin del mundo».
Se acordó de las sequías de resultados que también
figura en la hoja de servicios de Michael Schumacher, y que en la
década de los 90 «la gente quería correr en McLaren o Williams». Su
tono más sincero llegó al asegurar que «daría dinero» por repetir su
espectacular segunda parte de la pasada temporada.
Cambios en el Renault
En la prueba de Alemania, Renault incluirá «cambios
realmente importantes, centrados en el alerón delantero, los tapacubos
y una nueva tapa del motor. Pero nadie quiere hacerse ilusiones aunque
en los simuladores se haya traducido su bondad en dos décimas y media».
Quienes no están ajenos a la ilusión generada por el
bicampeón son sus numerosos fans, que ayer recibieron la confirmación
de una noticia muy celebrada. El Roadshow ING Renault llegará el 5 de
septiembre a las calles de Oviedo, donde Alonso guiará el R28 del
pasado año en un trazado urbano de 1,8 kilómetros ante unos 100.000
seguidores.