El magistrado desestimó la demanda interpuesta por la escudería
italiana al considerar que no es competente sobre el fondo del
asunto, que debe ser tratado por instancias de arbitraje
internacional, indicaron fuentes judiciales.
Ferrari había pedido que el juez actuara de urgencia, pero el
magistrado indicó que "no hay ningún daño inminente que haya que
prevenir ni cambio manifiestamente lícito al que haya que poner
fin".
La escudería había pedido que se anulara el nuevo reglamento de
la Fórmula Uno ideado por la FIA al considerar que no había podido
ejercer su derecho a veto contra el mismo, tal y como establece el
"Pacto de la Concordia", por el que se rige la Fórmula Uno.
El magistrado señaló que Ferrari tuvo tiempo de ejercer su
derecho de veto en el seno de Consejo Mundial del Deporte del
Automóvil, algo que la escudería no hizo.
El juez se declara incompetente para establecer si era válido el
momento en el que Ferrari quiso imponer su veto, algo que asegura,
deben hacer otras instancias.
Ferrari había decidido acudir a la justicia francesa tras no
llegar a un acuerdo con la FIA sobre la reforma del reglamento del
Mundial a partir del año próximo.
El principal punto de desacuerdo se refiere a la intención de la
FIA de limitar el presupuestos de cada equipo a 45 millones de
euros, sin contar los gastos de patrocinio y el sueldo de los
pilotos, a partir del año próximo.
La escudería italiana amenazó con no inscribirse en el Mundial
del año próximo si la FIA no flexibilizaba el calendario para
introducir esa limitación presupuestaria, algo que también hicieron
Renault, Toyota, Red Bull y Toro Rosso.
Todos estos equipos apoyaban a Ferrari en su demanda ante la
justicia francesa.
El presidente de la FIA, Max Mosley, pretende introducir las
limitaciones presupuestarias a partir del año próximo para facilitar
la llegada de nuevos equipos, que en poco tiempo puedan estar listos
para disputar los Grandes Premios.
En el mundo de la Fórmula Uno circulan los nombres de Lola y de
USF1.