"McLaren acepta la decisión y quiere agradecer a los miembros del
consejo mundial de la FIA la justa audiencia que nos ha dispensado",
señaló el equipo en un comunicado. "Esperamos con entusiasmo continuar
con nuestros esfuerzos para desarrollar una relación más cercana y más
cooperativa entre nosotros y la FIA", agregó.
"Somos
conscientes de que cometimos serios errores en Australia y Malaisia y
por ello estaba encantado de poder disculparme por esos errores de
nuevo", dijo Martin Whitmarsh, director del equipo, tras la audiencia
en París, a la que se presentó sin abogado.
"Hemos tomado las
medidas oportunas para asegurar que esos errores no volverán a
suceder", agregó. La sanción en suspenso de la FIA se produce después
de que McLaren y el piloto inglés Lewis Hamilton mintieran a los
comisarios de carrera tras el Gran Premio de Australia sobre una
maniobra de adelantamiento del italiano de Toyota Jarno Trulli.
Grabaciones
de radio habían demostrado que Hamilton y el director deportivo de las
'flechas de plata' Dave Ryan mintieron cuando dijeron que no dejaron
pasar a Trulli, que fue por lo tanto sancionado por adelantar con el
coche de seguridad en pista. Finalmente quedó probado que McLaren se
dejó superar por el Toyota, por lo que Hamilton fue descalificado,
Trulli recuperó su tercer lugar y McLaren decidió despedir a Ryan.
El
consejo mundial se reunió en París y decidió una sanción leve, pues
McLaren temía que pudieran incluso descalificar al equipo para lo que
queda de campeonato. La FIA justificó la suave sanción por "la
presentación sincera y abierta", del jefe de McLaren, Whitmarsh, en la
vista.